Bibliografía

Límite del nuevo Puente de Cádiz cuando el gálibo tiende a infinito

Publicado el Martes, 21 de julio de 2015

El diseño del Nuevo Puente sobre la Bahía de Cádiz (también conocido como de La Constitución de 1812, o como su vulgo "La Pepa", dependiendo de si el viento político sopla hacia levante o hacia poniente) tuvo que adaptarse a exigentes condiciones de contorno, entre las que ocuparon un lugar preeminente las relacionadas con la posible afección de la nueva infraestructura a la actividad de la industria naval local. En efecto, Los Astilleros de Puerto Real y San Fernando, de enorme importancia industrial, social, cultural e histórica en la zona (no en vano datan de 1730, y en ellos se han construido hitos de la historia naval de la talla del submarino de Isaac Peral) se ubican en el interior de la Bahía, y la salida a mar abierto desde sus instalaciones se ha de realizar pasando bajo en nuevo puente.

En este contexto, se determinó que el tablero del vano principal del Nuevo Puente (que se ubica sobre el canal principal de navegación hacia el interior de la Bahía), debía tener una gran luz y un gran gálibo vertical, que posibilitase no solo el tránsito de grandes buques, sino también la realización de maniobras de reviro, cruce y atraque en su vertical. El resultado fue un vano principal de 540 metros de luz entre ejes de torres (el mayor de España) y un gálibo vertical libre sobre el nivel medio del mar de 69 m, ¡el segundo mayor del Mundo!. Solamente el Puente del Estrecho de Verrazano, en la desembocadura del Rio Hudson, tiene 1 m más de gálibo (el Golden Gate de la Bahía de San Francisco tiene 65 m). Estos exigentes condicionantes ya han sido puestos a prueba durante el proceso constructivo del puente: sin ir más lejos, el pasado día 12 de febrero, el mega petrolero "Pacific Voyager", con sus 333 m de eslora, 60 m de manga, 29 m de puntal, 20. 5 m de francobordo y unos 35 m de altura de puente de mando, pasó bajo el puente en construcción y maniobró en la zona del vano central.